Creo sinceramente en los versos.
Pongo mi mano
fuertemente agarrada al vacío
y Juro que creo en la palabra.
Justo aquí
voy a poner mi canto. No lo toquéis,
aún está inmaduro
y puede romperse estrepitosamente. Quiero poner palabras invertebradas, unas sobre otras, junto al hombre.
Esta noche mientras duerma
pensaré en lo ventajoso de mi voz,
luego saldré a la calle
y preguntaré por las cosas,
por la vida
y por el hombre.
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