EL NAZARENO.
Con su Madero acuestas, trastabillando
por la carga inhumana de azotes, flagelos y laceraciones
un hombre que su vida daba por redimir al mundo,
que hoy con burlas y sarcasmo en el se ensañaba
Tristemente su camino se trazaba, directo
al Golgota el otro madero lo esperaba,
de sus enseñanzas nadie se acordaba.
Solo su madre en silencio sus lágrimas derramaba.
paso a paso por su hijo oraba.
El pueblo, en el se justificaba,
mientras el solo su lucha libraba,
padre mío, perdónalos, perdónalos
la historia quedara marcada.
G.G.R.