martes, 22 de julio de 2014

UN LORO, UN MORO, UN MICO Y UN SEÑOR DE PUERTO RICO



Un señor de Puerto Rico
colgó en su balcón un loro
de rica pluma y buen pico,
un loro que era un tesoro
y a su amo costó un pico.
Un vecino suyo, moro
de Tetuán recibió un mico.
Y a este mico, lo ató el moro
en su balcón ante el loro,
que así quedó frente al mico.
Tanto y tanto charla el loro
que un día se enfada el mico
y con la furia de un toro
lo embiste; se esconde el loro,
rompe la cadena el mico,
salta a la jaula del loro,
sale el loro, pica al mico
chilla el mico, grita el loro.
Se asoman, al ruido, el moro
y el señor de Puerto Rico.
- «¿Por qué no encierra a su loro?»
- «¿Por qué no ata bien su mico?»,
exclaman los dos a coro.
Y uno le echa mano al loro
y el otro tira del mico.
Cae el mico sobre el loro,
el loro le clava el pico,
los dientes rechina el mico
y, asustado, muerde al loro
y al señor de Puerto Rico.
Este reniega del loro
y jura matar al mico,
mientras furibundo, el moro,
provoca al amo del loro
y embiste al loro y al mico.
Hacia arriba vuela el loro,
se escurre hacia abajo el mico,
y, faltando al decoro,
caen, agarrados, el moro
y el señor de Puerto Rico.
- «¡Ay, moro, si pierdo al loro!»,
exclama el de Puerto Rico,
y airado replica el moro:
- «¡Pagará caro tu loro,
cristiano, si pierdo el mico!»
Les imita arriba el loro,
muecas hace abajo el mico,
y no se sabe si el moro
es quien habla o si es el loro
o el señor de Puerto Rico.
Crece el trajín: vuela el loro
y va a caer sobre el mico …
Furioso el de Puerto Rico
viendo en peligro su loro
quiere ahora matar al mico.
Le da un empujón al moro,
le dispara un tiro al mico,
yerra el tiro y mata al loro,
se desmaya, ríe el moro
y corre en busca del mico.
Risueño regresa el moro
con el loro y con el mico:
riendo del de Puerto Rico
le envía, muerto, al loro
y una carta con el mico.
Dice: «Seis onzas de oro
por atentar contra el mico
a un cristiano reclama un moro;
guarde disecado el loro;
… pero págueme ese pico».
Viendo esto el amo del loro
se lanza furioso al mico,
mata al mico, mata al moro…
Muertos moro, mico y loro
se embarcó … ¡y a Puerto Rico!