jueves, 22 de enero de 2015

DESOLACION



¡Y fue mi anochecer en pleno día,
y el dolor, con su mano despiadada,
partió mi corazón como una espada
ahogando la ilusión en la sangría...! 

¡Y perdí la noción de la armonía,
y hasta mi firme anhelo de belleza
cayó desorientado en la tristeza
de la noche sin luz de mi agonía....!

Al resto de mi fe pedí su egina,
y a la voz suplicante de la vida
permaneció la fe impasible y muda;

y de la fe impasible al torpe agravio,
derramó su veneno sobre el labio
la copa aterradora de la duda...!



Federico Bermúdez y Ortega


http://www.manosalarte.com/poesiascortas.htm