jueves, 18 de diciembre de 2014

UN CANASTO DE MANZANAS




Cómo quieres regalarle,
un canasto de manzanas,
si ella una, te ofreció...
se le han quitado las ganas,
pensando en lo que se "armó".

Por una simple manzana
mira tu qué poca cosa:
el Mundo anda revuelto,
antes de la "prehistoria"

Por ella vamos vestidos,
por ella vamos calzados,
por ella vino la muerte
el trabajo ....y los partos.

Un hermoso Paraíso
tuvieron como regalo.
Maravilloso presente,
hoy hay quién tiene chalet,
y otros viven bajo un puente.

Eva, tentadora Eva,
que aún sigues provocando,
has conquistado un marido,
para luego abandonarlo.

Por una simple manzana,
mira tu que poca cosa,
comisteis entre los dos
de esa fruta apetitosa...
para nuestra PERDICIÓN.


martes, 16 de diciembre de 2014

lunes, 15 de diciembre de 2014

Cada segundo



CADA SEGUNDO QUE PASA
SE ACERCA MAS EL MOMENTO
DE TENERTE ENTRE MIS BRAZOS
DE EXPRESARTE LO QUE SIENTO
CADA SEGUNDO QUE PASA
TENGO LA NECESIDAD
DE MIRARTE Y ADMIRARTE
PUES TE QUIERO DE VERDAD

CADA SEGUNDO QUE PASA
VOY MURIENDO POR TU AMOR
Y ME VOY DANDO MAS CUENTA
DE QUE TU ERES LO MEJOR

CADA SEGUNDO QUE PASA
YO VIVO Y MUERO POR TI
Y NO DESCANSO UN SEGUNDO
HASTA QUE ESTOY JUNTO A TI
CADA SEGUNDO QUE PASO
A TU LADO,ES UNA SUERTE
PODER TENERTE Y AMARTE
Y SENTIR TU AMOR TAN FUERTE 
CADA SEGUNDO QUE PASO
A TU LADO, ES UN ORGULLO
SUEÑO CON LLEGAR AL CIELO
MIENTRAS SIENTO QUE SOY TUYO
CADA SEGUNDO A TU LADO
ME SIENTO EL DUEÑO DEL MUNDO
POR QUE SINTIENDOTE ASI
SOY FELIZ CADA SEGUNDO
CADA SEGUNDO QUE SUEÑO
CADA SEGUNDO QUE RIO
HACES QUE SEA EL MEJOR
CONTIGO,CARIÑO MIO
CADA SEGUNDO YO QUIERO
ESTAR PENDIENTE DE TI
Y QUE ME SIGAS HACIENDO
CADA SEGUNDO,FELIZ


http://www.manosalarte.com

jueves, 11 de diciembre de 2014

Momentos Felices


Cuando llueve y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
  pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
  fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?
Cuando salgo a la calle silbando alegremente
?el pitillo en los labios, el alma disponible?
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican la alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que se siente?
Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro ?sé que todo es fiado?,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así la muerte,
¿no es la felicidad lo que trasciende?
Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es la felicidad lo que amanece?
Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?
Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?
Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
«Estaba justamente pensando en ir a verte».
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?
Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarme en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?

Poema de Gabriel Celaya





martes, 9 de diciembre de 2014

Gaviota


Vuela, vuela, gaviota,
vuela surcando los mares,
y cuéntame de otros mundos,
lo que de tu corazón sale.

No te vuelvas gaviota,
sin traerme las noticias,
que yo te estaré esperando,
Date prisa, date prisa.

Gaviota peregrina, que vuela,
al filo del viento,
no te arredres gaviota,
y métete mar adentro.

Cuando empieza a amanecer,
tu "voz" se hace sonar,
¿Qué bién viniste a traer,
del otro lado del mar?

Gaviota quiso ser ,
la hija del jardinero
porque la vio de volar,
muy cerquita de los cielos.

Voló su imaginación,
voló con el pensamiento,
y no supo donde estaba,
para salir a su encuentro.

Vuela gaviota, vuela,
vuela surcando los mares,
que yo te estaré esperando,
en el jardín de mi padre.


domingo, 7 de diciembre de 2014

Nazario de León CREO SINCERAMENTE EN LOS VERSOS




                            
Creo sinceramente en los versos.
Pongo mi mano
fuertemente agarrada al vacío
y Juro que creo en la palabra.
Justo aquí
voy a poner mi canto. No lo toquéis,
aún está inmaduro

y puede romperse estrepitosamente.

Quiero poner palabras invertebradas,
unas sobre otras, junto al hombre.

 
Esta noche mientras duerma
pensaré en lo ventajoso de mi voz,
luego saldré a la calle
y preguntaré por las cosas,
por la vida
y por el hombre.