martes, 22 de mayo de 2018

Si Yo Fuera Hombre, por Ana Isabel Illueca

Si Yo Fuera Hombre, por
Ana Isabel Illueca



Si yo fuera hombre, sería aventurero
sediento de mundo, ansioso de amor;
me hartaría de mares, de tierra y de cielo
y entre mil placeres ahogaría el dolor.

Si yo fuera hombre nunca tendría vallas...
Nadie me diría:"No puedes pasar"...
Saltando los fosos, borrando las rayas
seguiría adelante sin jamás cesar.

Si yo fuera hombre, la fuerza que traba
esta rebeldía que tengo en mi ser,
sería cual seda, de sutil y vaga,
que mi recia mano podría deshacer.

Yo envidio tu cuerpo fuerte y resistente...
tu caja toráxica ancha y varonil...
tu brazo de atleta...tu mano potente
que estrecha la mía, sincera y gentil.

Te miro...te miro...Mis ojos se alargan
de ansias de ser hombre como lo eres tú...
Tener la grandiosa cualidad del agua
del mar, que revienta con furia la barra
y arrulla la arena con su blanco tul.

Si yo fuera hombre, yo me haría tu hermano,
partiría contigo sueño y realidad...
viviría la vida sin este desgano
y esta sed de muerte y de eternidad.


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domingo, 20 de mayo de 2018

Alvaro Cunqueiro

Noviazgo 4

Noche azul de silencio
esquina de sí misma
oída por las amables
galerías de la luna.

Nadie piensa la lejana
melancolía tibia
de los espejos de luto
de tus ojos primeros.

Creciste como mansa
angustia de vidriados
alambre sin respuesta
de tu sexo solícito.

De una luz naufragada
entre rosales verdes
hiciste quince años
-Un abanico con pájaros.

La noche que no desciende
te vuelve a nosotros ahora
como puente sin río
o ventana en tierra firme.

Una estampa de sueño
tu fábula ahoga
desnudos tus cabellos
de antigua novia nueva.

De "Poemas do si e non" 1933Versión de Vicente Araguas


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viernes, 18 de mayo de 2018

Soledad


 



Soledad. ¿Que te pasa Soledad
que tan solitaria estas, aun llegando
ya te vas en busca de más soledad
y tan solitaria arribas?

Soledad, ¿Que has amado sin amar,
llorado sin llorar, odiado sin odiar
y aun sigues sola por la vida?

Soledad. ¿Por quien hoy riendo
estas, si te veo aun sola Soledad,
y solitaria caminas?

Soledad. ¿Por qué tan lejos te vas si
sola has de quedar? ¡No te vayas Soledad,
aun te quiero como estas,
eres parte de mi vida!



El perseguido


¿Es posible que esto sea toda
la historia, solo un día? ¿Una noticia
de ayer, perdida en la penúltima
página, la cotización caída ?
Te cobran por la fuerza, los arriendos
vencidos de la tierra, te cobran por las cosas
que tu lámpara hizo agonizar a puro nimbo
y por el corazón y sus jóvenes bestias
que pacen suspirando:
la pólvora, tu amante,
se sacude las manos: "asunto concluido".
Ya eres el que ibas a ser, el mismo polvo
del que algo te aliviaba tu cepillo de ropa.
Cumpliré tus encargos, sigo siendo
el que eras. Ave de paso. Animal profético.
Salud, ángel de paso, irremediablemente intacto.



miércoles, 16 de mayo de 2018

Wiliam Blake A la estrella nocturna


A la estrella nocturna
¡Tú, ángel rubio de la noche,
ahora, mientras el sol descansa en las montañas, enciende
tu brillante tea de amor! ¡Ponte la radiante corona
y sonríe a nuestro lecho nocturno!
Sonríe a nuestros amores y, mientras corres los
azules cortinajes del cielo, siembra tu rocío plateado
sobre todas las flores que cierran sus dulces ojos
al oportuno sueño. Que tu viento occidental duerma en 
el lago. Di el silencio con el fulgor de tus ojos
y lava el polvo con plata. Presto, prestísimo,
te retiras; y entonces ladra, rabioso, por doquier el lobo
y el león echa fuego por los ojos en la oscura selva.
La lana de nuestras majadas se cubre con
tu sacro rocío; protégelas con tu favor.

Versión de E. Caracciolo


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lunes, 14 de mayo de 2018

Maria Victoria Atencia Amor

Amor


Cuando todo se aquieta
en el silencio, vuelvo
al borde de la cuna
en que mi niño duerme
con ojos tan cerrados
que apenas si podría
entrar hasta su sueño
la moneda de un ángel.
Dejados al abrigo
de su ternura asoman
por la colcha en desorden,
muy cerca de sus manos,
los juguetes que tuvo
junto a sí todo el día,
ensayando un afecto
al que ya soy extraña.


Quien a mí estuvo unido
como carne en mi carne,
un poco más se aparta
cada instante que vive;
pero esa es mi tristeza
y mi alegría un tiempo,
porque se cierra el círculo
y él camina al amor.




Breve viaje nocturno



Mi madre no sabe que por la noche,
cuando ella mira mi cuerpo dormido
y sonríe feliz sintiéndome a su lado,
mi alma sale de mí, se va de viaje
guiada por elefantes blanquirrojos,
y toda la tierra queda abandonada,
y ya no pertenezco a la prisión del mundo,
pues llego hasta la luna, desciendo
en sus verdes ríos y en sus bosques de oro,
y pastoreo rebaños de tiernos elefantes,
y cabalgo los dóciles leopardos de la luna,
y me divierto en el teatro de los astros
contemplando a Júpiter danzar, reír a Hyleo.

Y mi madre no sabe que al otro día,
cuando toca en mi hombro y dulcemente llama,
yo no vengo del sueño: yo he regresado
pocos instantes antes, después de haber sido
el más feliz de los niños, y el viajero
que despaciosamente entra y sale del cielo,
cuando la madre llama y obedece el alma.