sábado, 2 de mayo de 2015

BUSCA EN TODAS LAS COSAS. . Enrique Gonzales Martinez

Busca en todas las cosas un alma y un sentido
oculto; no te ciñas a la apariencia vana;
husmea, sigue el rastro de la verdad arcana,
escudriñante el ojo y aguzado el oído.
No seas como el necio, que al mirar la virgínea
imperfección del mármol que la arcilla aprisiona,
queda sordo a la entraña de la piedra, que entona
en recóndito ritmo la canción de la línea.
Ama todo lo grácil de la vida, la calma
de la flor que se mece, el color, el paisaje.
Ya sabrás poco a poco descifrar su lenguaje. . .
¡Oh divino coloquio de las cosas y el alma!
Hay en todos los seres una blanda sonrisa,
un dolor inefable o un misterio sombrío.
¿Sabes tú si son lágrimas las gotas de rocío?
¿Sabes tú qué secreto va contando la brisa?
Atan hebras sutiles a las cosas distantes;
al acento lejano corresponde otro acento.
¿Sabes tú donde lleva los suspiros el viento?
¿Sabes tú si son almas las estrellas errantes?
No desdeñes al pájaro de argentina garganta
que se queja en la tarde, que salmodia a la aurora.
Es un alma que canta y es un alma que llora. . .
¡Y sabrá por qué llora, y sabrá por qué canta!
Busca en todas las cosas el oculto sentido;
lo hallarás cuando logres comprender su lenguaje;
cuando sientas el alma colosal del paisaje
y los ayes lanzados por el árbol herido. . .







Tierra bendita déjame que te quiera

Bendito México. que me hacer vivir
la ilusión de tenerte, 
con mis ojos por verte
daria lo que fuera,
llévame hasta allí 
aunque mañana muera,
por estar ahí,
por estar contigo
déjame que me muera
en tu tierra bendita 
déjame que te quiera
que te coja en mis manos
que me manche de tierra
que me hunda en tu fango 
el dia que nos llueva
quiero estar contigo
no me pidas que te quiera
porque ya lo tienes 
aunque  no quisiera
sin hablarme apenas
sin mirarme, sin verme
déjame que me pierda
tierra bendita
bendita tierra,déjame que muera .
contigo no importa
diles que me entierren 
contigo en la gloria 
Mexico aunque no lo sepas.


c.valcarcel

Amado Nervo






Angelita Sevilla Segovia Te quiero

 TE QUIERO


Como dices que te quiera
si estoy loco por quererte,
qué más quererte no puedo
me está causando la muerte.

Querer como yo  te quiero
nadie así podrá quererte,
este querer que te tengo,
me está causando la muerte

Cuando digo que te quiero,
me sale desde muy dentro
de lo hondo de mi ser
mira si será tan fuerte
que sin quererlo decir,
me está causando la muerte.

Este querer como el mio
no lo encontrarás jamás;
te lo pongo en desafío,
mira si será tan fuerte,
que por ti penando estoy
y me muero de  quererte


Angelita Sevilla




viernes, 1 de mayo de 2015

VIEJO ESTRIBILLO de Amado Nervo



¿Quién es esa sirena de la voz tan doliente,
de las carnes tan blancas, de la trenza tan bruna?
-Es un rayo de luna que se baña en la fuente,
es un rayo de luna...
¿Quién gritando mi nombre la morada recorre?
¿Quién me llama en las noches con tan trémulo acento?
-Es un soplo de viento que solloza en la torre,
es un soplo de viento...
Di, ¿quién eres, arcángel cuyas alas se abrasan
en el fuego divino de la tarde y que subes
por la gloria del éter? -Son las nubes que pasan;
mira bien, son las nubes...
¿Quién regó sus collares en el agua, Dios mío?
Lluvia son de diamantes en azul terciopelo...
-Es la imagen del cielo que palpita en el río,
es la imagen del cielo...
¡Oh, Señor! La belleza sólo es, pues, espejismo!
nada más Tú eres cierto, sé Tú mi último Dueño.
¿Dónde hallarte, en el éter, en la tierra, en mí mismo?
-Un poquito de ensueño te guiará en cada abismo,
un poquito de ensueño...


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miércoles, 29 de abril de 2015

Guillermo Carnero Hagamos un poema

Hagamos un poema,
con tu piel 
y mis labios
con la brisa de noviembre
y los aguaceros de junio.
Pintemos de pájaros
y madrugadas
nuestras espaldas sudorosas.
Amamantemos nuestra sed
con el crepúsculo 
tímido y solitario
que se corona de lunas
desparramadas
en las gotas
de los inviernos



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COMO LA PRIMAVERA Juana de Ibarbourou




Como una ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
dicendome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿ Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Que perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Nintuno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!